martes, 17 de mayo de 2011

No necesitamos un héroe

Por Diego García

Según la Real Academia Española un héroe es:


1. m. Varón ilustre y famoso por sus hazañas o virtudes.

2. m. Hombre que lleva a cabo una acción heroica.

3. m. Personaje principal de un poema o relato en que se representa una acción, y especialmente del épico.

4. m. Personaje de carácter elevado en la epopeya.

5. m. En la mitología antigua, el nacido de un dios o una diosa y de una persona humana, por lo cual le reputaban más que hombre y menos que dios; como Hércules, Aquiles, Eneas, etc.



Hace tiempo venimos notando que la figura del ex presidente Néstor Kirchner , luego de su fallecimiento, fue aumentando de volumen, en un intento del oficialismo de transformarla en la imagen de un héroe.
Kirchner fue un político, relevante para Argentina, eso es indiscutible. Tambien es indudable que no fue un héroe...


Podemos discutir la calidad de político del ex presidente, seguramente tendremos muchísimas opiniones encontradas. Lo que es indiscutible es que realmente no fue un héroe. Cuando Menem indulta a los ex miembros de las juntas de comandantes condenados en el Juicio a las Juntas de 1985 Jorge Rafael Videla, Emilio Massera, Orlando Ramón Agosti, Roberto Viola, y Armando Lambruschini. Indulta también a los militares condenados en crímenes de lesa humanidad Ramón Camps y Ovidio Riccheri, Kirchner era en ese entonces intendente de Río Gallegos, y estaba en campaña para ser gobernador por la provincia de Santa Cruz , y teniendo en cuenta su historia de militancia, no se manifestó públicamente, o por lo menos no discrepó lo suficiente como para ser oído, marcando un importante desacuerdo con las medidas impuestas por el actual presidente de la Republica y de su propio partido político.

Actúo como un político, midiendo conveniencias y tiempos adecuados. A diferencia de un héroe que actúa en consecuencia con lo que siente y piensa.

Porque el héroe, ante estas circunstancia, hubiese actuado hasta las últimas consecuencias buscando cambiar esa realidad tan cara sobretodo para los militantes de la década de los 70.

En ese episodio se manifestó claramente cómo un político… No cómo un héroe…

Cuando en 1994 Néstor Kirchner participa de la convención de Santa Fe que reforma la Constitución Nacional y promueve el cambio de la carta fundamental de su distrito, que posibilitará la reelección indefinida para el gobernador.

Allí también se vio al político, no a un paladín de la democracia.

Un héroe no hubiese demostrado tan bajo nivel a la hora de intentar desarticular la prensa que le era hostil, consintiendo o armando escraches desacreditando a personajes indiscutidos por su trayectoria periodística, buscando siniestramente reducirlos a la mudez. Si Kirchner fue un político. A mi entender, muchas veces un político autoritario

Un héroe de la justicia no transa, ni permite que los de su entorno lo hagan. Néstor Kirchner se vio complicado cuando su gobierno fue acusado de corrupción en el famoso caso de evasión fiscal de Skanska. Nunca aclarado.

Un político intachable no puede acrecentar su patrimonio en porcentajes increíbles en pocos años.

Al héroe no le interesa su patrimonio…

El héroe va hasta las últimas consecuencias contra todos, incluso los suyos, hasta que lograr la justicia ideal.

Un político ,puede intervenir el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) para lograr manipular los índices de precios, si considera que no le conviene extender la realidad a la población.. Un Héroe buscaría hasta el final intentar transformar esos precios de fantasía a una realidad.

El héroe intentaría no confrontar con sectores de la sociedad que no lo siguen, cómo por ejemplo, lo sucedido en la crisis del campo…mandando “copar” las calles…dividiendo a la sociedad por un conflicto sumamente más complejo. El político si. Un político irreflexivo e intolerante.

El héroe buscaría aprovechar la bonanza internacional, ese viento de cola que afectó tan positivamente nuestra economía, para lograr torcer años de trabajo en negro, condiciones laborales deplorables y aun, un nivel de desempleo importante.

En su condición de semi dios mostraría una acción heroica para que todos o la mayor parte de sus compatriotas lograran alcanzar un nivel de vida digno. Un político, con su condición de humano, haría lo posible. Pero eligiendo las condiciones adecuadas y cambiando transformar dentro de lo alcanzable. Y los malos políticos incluso lo harían siempre y cuando esto le trajera un rédito personal…

Un héroe durante que por 10 años fue el responsable de los destinos de una nación hubiese dado hasta la vida para que no existiera la inseguridad organizada, el deterioro alarmante de las instituciones, un clientelismo político temible, una injusticia social cada vez mas avanzada. Eso a un héroe no le pasaría. A un político si.

Argentina no necesita un héroe. Y menos un Santo. Hay varios ejemplos en nuestra historia que han demostrado que esta actitud de comparación han sido altamente contraproducentes…

Necesita personas comprometidas de verdad con resolver todas las problemáticas que se arrastan de años y años, que pasaron de urgentes a ineludibles.

Que cuando no les alcance llamen al dialogo a todos los sectores sin pensar en las conveniencias y así buscar en solucionar los graves problemas de esta bendita nación.




















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sábado, 30 de abril de 2011

Adios a Ernesto Sábato


Fotografía que muestra el momento en que Ernesto Sabato entrega
 al presidente Raúl Alfonsín el informe de la CONADEP.

La literatura argentina despide a uno de sus íconos populares. El escritor Ernesto Sábado murió esta mañana a los 99 años en su casa de Santos Lugares. Autor de “El túnel” y “Sobre héroes y tumbas”, también fue uno de los rostros emblemáticos del regreso democrático, al encabezar la Conadep.


El fallecimiento fue confirmado por su colaboradora, Elvira González Fraga. “Hace quince días tuvo una bronquitis y a la edad de él esto es terrible”, contó en diálogo con Radio Mitre.

Repercusiones inmediatas a su muerte:


Los medios de prensa definieron de inmediato el fallecimiento de Sábato como el de una figura que sobrepasó la literatura para convertirse en ícono del regreso democrático en la Argentina. En su portada digital del 30 de abril, el periódico «El País» de España lo llamó «último clásico de las letras argentinas» y el periódico «El Mundo» de España lo tituló «el último superviviente de los escritores con mayúscula de la Argentina».36




Ricardo Gil Lavedra, quien integró el Tribunal que juzgó a las juntas militares, dijo pocas horas después de la muerte de Sábato: «Fue una personalidad emblemática».

León Arslanián aseguró: «fue muy importante el aporte que hizo la CONADEP y su influencia. Tiempo después, tuvimos la oportunidad de dialogar, su visión siempre fue trágica, reproducía el horror que de algún modo a él le tocaba comentar».


 Por Diego García.

Sábato fué y será una figura destacada de nuestro país. Que trascendió el medio cultural convirtiéndose en portavoz de valores añorados por la sociedad argentina sobre todo en la terrible época de la dictadura y en la bochornosa etapa menemista.


Su mensaje se concentró en los jóvenes: “Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido”.


Un personaje destacado que  igualmente sufrió en democracia dos ataques de censura comprendidos a bastante distancia de tiempo entre uno y otro pero ideológicamente muy cercanos.

Porque durante el gobierno del General Perón , Sábato, publicó una serie de artículos en un periódico que le valieron la censura hasta el punto de tener que abandonar la cátedra en la universidad donde dictaba clases.

Muchos años después, increíblemente, en el 2006, el prólogo del Nunca Más, escrito por Sábato, fue modificado por iniciativa del entonces gobierno de Néstor Kirchner, en ese entonces se propuso un cambio a la edición original señalando, de antemano, que “es preciso dejar claramente establecido, porque lo requiere la construcción del futuro sobre bases firmes, que es inaceptable pretender justificar el terrorismo de Estado como una suerte de juego de violencias contrapuestas como si fuera posible buscar una simetría justificatoria en la acción de particulares frente al apartamiento de los fines propios de la Nación y del Estado, que son irrenunciables".

El texto de Sábato, que se censuró, decia en su comienzo. "Durante la década del ‘70, la Argentina fue convulsionada por un terror que provenía tanto desde la extrema derecha como de la extrema izquierda".


Suficiente para que los "intelectuales" kirchneristas lo convirtieran frescamente en un texto promotor de la teoría de los dos demonios… Buscando por supuesto convertirse en los únicos entendidos y capaces de comprender e interpretar ese periodo tan triste y oscuro de nuestra Argentina…


Magdalena Ruiz Guiñazú, que participó de la CONADEP y el armado del libro, se quejó en ese entonces: "Hay grupos que quieren adueñarse de ciertas situaciones, como hizo Kirchner hace dos años en la ESMA".

Y la verdad que también Don Ernesto, lamentablemente, fue otra victima de la intolerancia peronista que dividió y divide a nuestro país en dos , donde todos aquellos que no opinan favorablemente son automáticamente etiquetados como golpistas y “gorilas” sin respetar prestigio y trayectoria.

Esa manera autoritaria de mostrar la realidad, que tuvo Perón demasiadas veces y que actualmente es aplicada por el kirchnerismo sistemáticamente yo la llamaría, simplistamente y por qué no, tanbien frescamente, la teoría (no de los dos demonios) sino la de “ de Santos y Demonios” donde todos los que nos atrevemos a no coincidir , criticar lo que nos parece que no funciona, nos transformamos rápidamente en los demonios de la republica gestionando para llevarlo a la ruina…Y al infierno de la desigualdad…
Y según esta teoria  los defensores del actual "modelo" son Santos irrefutables e inequívocos que sólo existen para velar que nuestro pais tenga la equidad e igualdad que se merece.


Aunque toda sociedad está basada en la intolerancia, todo progreso estriba en la tolerancia…


Vientos del Sur quiere despedirse de un gran hombre que consideramos un verdadero orgullo como escritor y como defensor de valores y derechos de las personas, que intentó siempre mantener una postura contraria a la política dictatorial y autoritaria de algunos políticos argentinos...



 ERNESTO SABATO Y MERCEDES SOSA EN SANTOS LUGARES EN LA CASA DEL ESCRITOR,
DURANTE SU CUMPLEAÑOS,EL 24 DE JUNIO DE 2006.

"Siempre es levemente siniestro volver a los lugares que han sido testigos de un instante de perfección."

"En la bondad se encierran todos los géneros de sabiduría."


"La vida es tan corta y el oficio de vivir tan difícil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse."
                                                                                                                          Ernesto Sábato

miércoles, 27 de abril de 2011

Tato Bores, ¿un “ultra K”?



Cristina Kirchner vio anteanoche en Olivos el monólogo de Tato Bores que pasó Crónica TV (homenaje a que cumpliría 86 años) y pidió que lo reprodujeran ayer durante la presentación de la serie animada sobre la deuda externa. El monólogo del capocómico se remonta al gobierno de Raúl Alfonsín. Cuenta una “charla” con el entonces presidente del BCRA, José Luis Machinea, y luego con “el señor Sentido Común”, de ideas desarrollistas. Para la polémica, Cristina definió que “Tato sería hoy un ultra K o periodista militante”, y sostuvo que “son las cosas que empezamos a hacer en 2003”. Luego agregó que “Tato no era K sino A, de argentino”. Al final del monólogo que ya tiene casi 30 años Tato brinda con dos de sus hijos, Sebas tián y Alejandro.





Una pregunta que le hacemos a la presidente ya que puede calcular la simpatia politica de reconocidos y queridos personajes populares de nuestro pais ya desaparecidos es: ¿ El che guevara tambien seria ultra k, si viviera en nuestra epoca?.


¿Y Olmedo con el gordo porcel, Gardel, Illia, D’Arienzo, Fangio ?.



Seguramente desde la optica K, seguramente serian todos reconocidos militantes K...
¿No es mucho señora Presidente?. .

Tato la tele te extraña..."Vermouth con papas fritas y... good show"

lunes, 18 de abril de 2011

Un desafio progresista

Por Diego García

Hace ya tiempo que la demanda de la gente frente a la inseguridad encuentra al progresismo paralizado.
Sin ideas claras y con pocas soluciones al corto plazo. Por otro lado la derecha si ha sintonizado correctamente el reclamo popular y ha salido y sale con recetas y candidatos para enfrentar la demanda… TENGO UN PLAN… EL MAPA DE LA INSEGURIDAD. Etc.

La idea de la derecha recae inexorablemente, en la disuasión del criminal… generar temor a las acciones represivas además de endurecer las sanciones penales.
En suma buscar modificar las leyes con la intención de que el delincuente ante este nuevo escenario sanciona torio se lo piense dos veces y termine desistiendo de cometer el crimen. La trampa de creer que, por ejemplo, si bajamos la edad de imputabilidad, los crímenes disminuirán mágicamente …como si los delincuentes frenaran un momento y hicieran cálculos sobre que condena les cabria según su edad…según el crimen etc. Y por fin eligieran buscar otra manera de obtener dinero…

Por otro lado el progresismo sólo identifica el problema de la inseguridad en las únicas causas que conoce…la pobreza y la inequidad…
Y la clásica solución progresista ante este flagelo seria, a largo plazo, obviamente, remediar primero el problema de la pobreza desembocando a la larga en generar otra alternativa entres los posibles delincuentes, permitiéndoles elegir y así desminuir actores en la fila de la criminalidad.

Ambas teorías son simplistas y no terminan de dar en el blanco sobre la inseguridad.
Porque dar en el blanco es ir directamente sobre la estructura delictiva. Derecho contra la organización criminal…

Es atacar al delito desde su nacimiento estructural. Directamente al negocio: desarmaderos, conexiones en la corrupción policial y judicial, protección política, estructuras de comercialización de bienes robados de todo tipo.

Es real que las transformaciones sociales disminuirían la cantidad de personas que optan por delinquir. Pero toma tiempo y es un análisis incompleto.
LA MEJOR FORMA de atacar al delito es destruir el NEGOCIO DEL DELITO.

Acabar con su estructura “productiva”. Es correcto pensar, cómo sostiene el progresismo, que un chico posiblemente no escogerá la opción de hacerse un delincuente violento si el sistema le otorga educación, contención e inclusión; pero no olvidemos que la mejor educación la dan los ejemplos. Porque la principal y única causa de la delincuencia no es la pobreza.
Aquí, en este punto, el progresismo puede y debe coincidir con la derecha. Pero solo en este supuesto…

El progresismo debe entender que no solamente la pobreza es la causal de la delincuencia. Porque no todos los pobres se vuelven delincuentes, es más me animaría decir sin ver estadísticas, que la mayoría de los pobres no delinquen. El negocio de la delincuencia capta a los jóvenes marginales cómo nuevos recursos no porque sean pobres. Entran por el ejemplo, por lo que le muestra su realidad cotidianamente. Es que éstos ven en sus barrios claros ejemplos de la impunidad del delito, de los modelos de la vida delictiva. Si los chicos observan en su mundo que los vecinos que trabajan, se esfuerzan y estudian viven sufriendo necesidades sin poderse comprar siquiera un buen par de zapatillas y simultáneamente los ejemplos de aquellos que están en la criminalidad, que están en el trafico de drogas, que roban y matan teniendo pactos de protección policiaca si lucen prendas costosas y pasean en la mejor motocicleta.

¿que van a elegir?

El delito debe dejar de ser una forma de vida alternativa. Por supuesto siempre buscando acercarse a ese objetivo, hasta ahora utópico en nuestro país, donde la persona que elige lo difícil, con condiciones sumamente duras, con trabajo y educación pueda acceder a una vida sin falencias de ningún tipo. A una vida digna.

Mientras tanto siempre va existir un negocio. Y siempre va existir quienes lo ejecuten.

Ese es el actual desafío del progresismo frente al a inseguridad.